El futuro

Y continuamos comprometidos, recreando nuestra Universidad, no sólo dentro de un contexto nacional sino latinoamericano, cuyo perfil globalizante se sustenta en las profundas transformaciones que las distintas sociedades están vivenciando y cuyas fuerzas dinamizadoras devienen de los países más avanzados, con economías enmarcadas en la “era tecnológica”, compitiendo con estándares de muy alta exigencia y por consiguiente generando nuevos conocimientos científicos y nuevas tecnologías.

Complementariamente, la universidad deberá enfocar la producción científica y tecnológica hacia los nuevos paradigmas de inserción social que permitan estrechar vínculos con otras organizaciones no académicas, sean éstas estatales o privadas, pues la verdadera actitud renovadora de la universidad, debe mirar hacia el entorno en el cual se desarrolla.

Este cambio estructural de relaciones es complejo de llevar a la praxis, pero necesario, pues le permitirá a la entidad universitaria recuperar su credibilidad y liderazgo en el desarrollo de las naciones.

Así pues, los nuevos movimientos universitarios, incorporan el desarrollo económico a la investigación y a la docencia, como función y como espacio propio y virtual de ella, apoyados en los avances tecnológicos de la informática, la telemática, la cibernética y las comunicaciones.

Dichos modelos han de producir cambios en la estructura del conocimiento, en su difusión, en la división del trabajo, en la interdisciplinariedad de saberes, en la capacitación, tanto formal como continua del factor humano y en el nuevo rol que han de asumir los sistemas educativos, tan urgidos de cambios en las metodologías de enseñanza – aprendizaje, en la evaluación y la promoción estudiantil, con flexibilidad, pero también con calidad en sus procesos.

Todos estos adelantos, que en su mayoría han sido superados en países de altos niveles de desarrollo, apenas empiezan a gestarse en las naciones que tienen grandes masas de población en situación de extrema pobreza, desempleo, con economías informales, con deficiente calidad de vida y, como en el caso colombiano, en crítica situación de guerra interna.

Como magistralmente lo propuso García Márquez en su Proclama de la Misión de Ciencia, Educación y Tecnología, (en, Colombia al filo de la oportunidad, 1995, colección documentos de la Misión), cuando expresa: “.....un cambio social en el que la educación será su órgano maestro. Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire en  un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera mas a sí misma” . 

Finalmente, deseo relievar la misión que se impuso el Instituto Mexicanos de Audición y Lenguaje desde su fundación, ofreciendo a la comunidad latinoamericana oportunidades de capacitación y profesionalización en campos de acción tan complejos como lo son la atención a las comunidades de no oyentes o con múltiples trastornos neurológicos y de aprendizaje. Aplaudir la labor de otra gran mujer como es María Paz Berruecos Villalobos, con su infatigable batallar por los niños y los adultos en estos campos, y destacar su privilegiada inteligencia y capacidad de servicio. Extensivo reconocimiento a todo su equipo, que a pesar de no estar muy en contacto actualmente con sus integrantes, si es reconocible por sus frutos.

Un fraternal abrazo para todos ellos y para mis compañeros de aquella época vivida en México.  

Mercedes Patiño Posse
Fundadora y Presidente Emérito
Corporación Universitaria Iberoamericana
Bogotá, Colombia. 2021 
Mail: mercedes.patino@iberoamericana.edu.co