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Su obra

Mercedes Francisca Patiño Posse
Fundadora y Presidente Emérito
Corporación Universitaria Iberoamericana

Oriunda en la ciudad de Bogotá, nació en el hogar conformado por Miguel Patiño Rueda e Inés Posse Posse, quienes le imprimieron desde temprana edad su vocación de servicio y solidos valores, especialmente una dimensión humana excepcional.
Estudio sus primeros años en el colegio de María Auxiliadora de chía y luego paso al Instituto Pedagógico Nacional- en donde recibió el titulo Normalista Superior.

En 1962, el Departamento de Protección del Distrito la convoco para Dirigir "El jardín Infantil de la Perseverancia”, en Bogotá, donde empezó a fraguar su realización personal y profesional.

Mercedes en conjunto con otro grupo de educadores, psicólogos, médicos y profesionales fueron los primeros afiliados a la Asociación Colombiana de Educación Preescolar, esta asociación, fue creada en 1.960 por el Dr. Álvaro López Pardo quien lidero y enfoco sus esfuerzos a velar por la educación de la niñez Colombiana según los lineamientos de la OMEP – Organización Mundial de Educación Preescolar.

Posteriormente en 1968 la Doctora Patiño viajo a la ciudad de México D.F., donde curso estudios de Fonoaudiología en el Instituto Mexicano de Audición y Lenguaje.

 

En el enriquecido ámbito cultural, académico y político que reinaba en este país por esa época, tuvo oportunidad de hacer amistades de diverso origen geopolítico, con intereses comunes y deseos de aportar a sus respectivos lugares de origen lo mejor de cada uno al regresar.

El fortalecimiento de estas amistades le permitió consolidar con un visionario de la educación el Dr. Luis Hernando Ramírez oriundo de Cali – Valle del Cauca – Psicólogo de la Universidad Iberoamericana de México, quien para entonces iniciaba sus estudios de Maestría en Modificación del comportamiento en la Universidad Veracruzana de Xalapa. Este personaje visionario genero una inmensa influencia en Mercedes quien comparte con su vocación de servicio y de solidos valores.

Al regresar al país, en 1971, Luis Hernando y Mercedes ya unidos por el vinculo matrimonial, iniciaron unos de los proyectos educativos que venían gestando desde su estadía en el Distrito Federal: preparar la creación de un centro de estudio Educativo para niños y jóvenes con retardo en el desarrollo y trastornos de la conducta.

En palabras de Mercedes se describe mejor su historia a través de los siguientes párrafos:

En palabras de Mercedes se describe mejor su historia a través de los siguientes párrafos:

Se entretejen en nuestra memoria recuerdos de casi cuatro décadas y nos ubicamos en un bello y cosmopolita país: el México de la postrevolución, con gran agitación campesina y sindical, de brotes subversivos y revueltas estudiantiles, la más grave de ellas reprimida en el año 1968, hecho coincidente con los disturbios de París.

Pero también circunstancia convergente de representativas figuras de la literatura como Octavio Paz, Montes de Occa , Juan Rulfo - el poeta y escritor más influyente de este siglo; Carlos Fuentes, José Revueltas o Elena Poniatowska, con su cuestionamiento a los hechos ocurridos en Tlatelolco, a través de su obra “Hasta no verte Jesús mío”.

En el arte pictórico cómo no recordar la influencia cultural del muralismo de Diego Rivera; a David Alfaro Siqueiros como retratista del proletariado; Rufino Tamayo y su pasión por el indigenismo materializado en frescos de gran fuerza y colorido; el espléndido mural de la biblioteca central de la UNAM, de O’Gorman; a Frida Kalho con su realismo poético; y el expresionismo vibrante de José Luis Cuevas.

En el plano cinematográfico tan auténtico y descriptivo de la realidad mexicana con realizadores como Cazals, Jodorosky y Mario Moreno. La variedad de centros de arte e historia, como el reconocido entre los mejores del mundo, cual es el Museo Nacional de Antropología y Etnología o el Palacio de Bellas Artes en el Distrito Federal.

En el aspecto educacional, la existencia de varios centros e institutos de investigación, como el Colegio de México y un sistema educativo coherente, gratuito y obligatorio que permitía el crecimiento profesional y la movilidad social de sus gentes.

Este acervo cultural autóctono, enriquecido además por variados aportes de intelectuales extranjeros en exilio, fue también oportunidad maravillosa para nutrir el alma y desarrollar el intelecto.

Así, en este privilegiado medio nacieron grupos de amistades estudiantiles de diverso origen geopolítico, con intereses comunes y deseos de aportar a sus respectivos países lo mejor de cada uno al regresar de nuevo al terruño.

Particularizando un poco mas, evoco hechos tales como mi llegada a la ciudad de México en un frío amanecer decembrino, el natural nerviosismo por afrontar un ambiente desconocido, la integración a la Escuela, el conocimiento de mis nuevos compañeros - la mayoría provenientes de distintas regiones de Cento y Suramérica - la presentación ante el Dr. Berruecos, papá, y las charlas de inducción a esa nueva vida universitaria con la Sra. Paz Villalobos, mamá Paz.

Luego la adaptación a la vida estudiantil, la avidez de adquirir nuevos conocimientos y experiencias, conocedora de la prestancia de sus directivos y maestros. Igualmente, con el paso del tiempo, los esfuerzos intelectuales para alcanzar unas metas de formación y poder poner en práctica los saberes adquiridos.

La semilla ya había sido plantada en ese proceso de formación. Luego vendría el reto de hacerla crecer y florecer en mi país, Colombia, donde apenas se empezaba a hablar de la Terapia del Lenguaje, de la enseñanza del sordo, de los métodos y formas de tratamiento de dichas poblaciones.

Es así, que una de esas grandes amistades nacidas en el DF, se consolidó a futuro con otro personaje colombiano, pródigo dentro de su vocación de servicio y dedicado a la ciencia, a la educación y a la investigación: Luis Hernando Ramírez Collazos, quien por esa época terminaba su maestría en Psicología en México. A él y a mí, en esa multitud, nos unió el amor y también la pasión por la educación.

Ambos, al llegar a Colombia en 1971 teníamos metas que cumplir; la primera de esas utopías fue crear un centro de educación para niños y jóvenes con retardo en el desarrollo y con problemas de audición, en el cual se les educara integralmente y donde a la vez se capacitara a sus padres, tan necesitados de un norte para afrontar con éxito la rehabilitación de sus hijos como copartícipes fundamentales de ese proceso.

Doctora Mercedes Patiño Posse